Papa visita tumbas de sacerdotes «incómodos» y lanza desafío a la Iglesia
El Papa se dirigió primero a San Pietro di Bozzolo, donde rezó en la tumba de Mazzolari y después dirigió un largo discurso en el cual lanzó un desafío a toda la Iglesia: no ignorar el ejemplo de sacerdotes profetas, con fuerte presencia e impacto social.
“El señor, que siempre ha suscitado en la madre iglesia pastores y profetas según su corazón, nos ayude a no ignorarlos otra vez. Porque ellos miraron lejos, y seguirlos nos habría ahorrado sufrimientos y humillaciones”, dijo.
Luego, explicó que su viaje a esos lugares buscaba destacar la “huella luminosa” de ambos sacerdotes, aunque la misma fue considerada “incómoda”.
Advirtió contra tres tentaciones de la Iglesia: la de quien “está en la ventana sin ensuciarse las manos y se contenta con criticar los errores del mundo entero”, la del “activismo separatista” que se dedica a “crear instituciones de la Iglesia (como bancos o sindicatos)” y la del “supernaturalismo deshumanizante” que “se refugia en lo religioso para huir de los problemas de la realidad”.
Mazzolari (1890-1959) es una de las más significativas figuras del catolicismo italiano de la primera mitad del siglo XX y su pensamiento anticipó algunas ideas pastorales como la “Iglesia de los pobres”, la libertad religiosa, el pluralismo y el diálogo con los alejados.
Férreo opositor de la ideología fascista, en 1925 fue denunciado por los fascitas tras haberse negado a cantar el “Te Deum” (himno de agradecimiento) tras el fracaso de un atentado contra Benito Mussolini.
Esta mañana, Jorge Mario Bergoglio también visitó Barbiana, una pequeña localidad de la Toscana, donde Lorenzo Milani prestó servicio como sacerdote y educador. Rezó ante su tumba y luego dirigió un mensaje a un grupo de feligreses.
“Vine a Barbiana a rendir homenaje a la memoria de un sacerdote que atestiguó como en el don de si a Cristo se encuentran los hermanos en su necesidad y se les sirve, para que sea defendida su dignidad de personas”, indicó.
Milani revolucionó la educación de la época poniendo en práctica métodos de estudio colectivos, donde los estudiantes más preparados ayudaban en la formación de los más necesitados.
Producto de esa experiencia, en 1967 publicó el libro “Carta a una profesora”, una dura crítica al sistema educativo imperante que en la práctica beneficiaba a los ricos y perpetuaba la exclusión de los pobres. Tanto éxito tuvo el volumen que se convirtió de lectura obligada en las revueltas de 1968.
En su mensaje, Francisco aseguró que su visita a Barbania fue como respuesta a la petición que muchas veces Milani le hizo al obispo de su tiempo: que lo reconociese como fiel al evangelio y en la rectitud de su acción pastoral.
“No se cancelan las amarguras de la vida de don Milani, no se trata de cancelar la historia o de negarla, más bien de comprender circunstancias y humanidad en juego”, estableció.
Notimex

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