Happy New Creel
Texto y Fotos: Jorge Guillén
Cuando uno piensa en vacaciones, sin duda, todos esperamos salir de nuestra ciudad y llegar a lugares grandiosos, fuera del país y definitivamente con escenarios diferentes a los nuestros. O en su defecto… a la playa.
Realmente no tenemos por qué salir tanto cuando tenemos cosas grandiosas en el país. Para finalizar mi 2017 tomé un pequeño tour al Pueblo Mágico de Creel.
Sí. En México.
Creel, está denominado como uno de los mas de 100 Pueblos Mágicos de México, localizado a 175 kilómetros de Chihuahua, dentro del municipio de Bocoyna.
Además de maravillarme por los paisajes de postal que nos regala el Pueblo Mágico, sin duda, su gente, sus rostros, son también lo que hará cálida tu visita.
“Ándale, páseme su celular”
Esperando el Chepe se acercaba un señor vendiendo bolsas de chile piquín. Segundo acto el mismo señor vendiendo queso menonita y carne seca; tercer acto, el mismo señor ahora con una guitarra.
Al parecer le gusto una señora del grupo y con buena voz entonó varias canciones de su repertorio con tal de conseguir el teléfono de aquella señora.

“Francisca”
Panchita era cargada por su mamá y con timidez lograbas sacarle algunas palabras. La familia de Panchita se dirigía a Los Mochis y mientras en la espera, muchos niños no dejaban de jugar con la pequeña Francisca.

“Propinas”
Al bajar del recorrido en teleférico en Barrancas del Cobre, un dueto amenizaba con baile y música a los visitantes y recordando por qué “Viva Chihuahua”.

“Artesanías”
A 260 metros, para abajo de la barranca, habitan Tarahumaras que todos los días hacen un recorrido de 1.5 horas para subir y hacer su venta frente al teleférico.

“Cristina”
Esta pequeña con mucho trabajo le sacabas una palabra. Aunque sí quería socializar con la visita, nos hacía ver lo fácil que era saltar de piedra en piedra para apreciar el paisaje.

“Color”
Esta pequeña todos los días trabajaba con su abuela vendiendo prendas que ella confeccionaba.

“Doña Petra”
Ha criado hijos y nietos en una cueva que hizo su hogar viviendo con lo básico, y lo que le cabía, en su pequeño hogar.

“Es mi sobrino”
Al llegar a la Cascada de Cusárare, decenas de niños te daban la bienvenida con un “dame un peso”. Ella, aunque le tocaba cuidar a su sobrino estaba al pendiente.
“Por allá”
Para llegar a la entrada de la cascada bastaron 20 minutos en terracería donde muchos pequeños corriendo nos acompañaron. Ya cerca de la cascada nos guiaban.
“¡Dinero!”
Un grupo de niños te saludaban al subir a los miradores. Es un punto se les dijo que gritaran su nombre para tomar la foto; creo que ya sabemos que gritaron.

“Empezando el día”
Una abuela no pierde vista al tortillero que está armando y hacer su venta.

“Te escucho”
Pocos son los niños que hablan su dialecto y el español, aunque de escuchar estas dos niñas siguen aprendiendo.

“Sofi”
Ver la llegada de algún medio de transporte es una alegría para los mas chiquitos que también hacen su venta.

“Lupita”
De escasos 3 años, Lupita disfrutaba mas de correr y convivir que estar “trabajando” con su familia.

“En familia”
En el escenario de las Piedras de Hongos muchos adolescentes ayudaban también a su familia a vender sin importar que fuera 31 de diciembre.
Algunos rostros tienen mas historias que contar, pero esas historias se las dejo a ustedes. Basta con una sonrisa y una mirada para conocer mas los rostros de nuestro país.

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