Lo más nuevo:

Jason Bourne y los ingredientes para el éxito

Foto: Archivo.

Juaristi-byline

Taquilla superior a los 100 millones de dólares tuvo en su estreno el fin de semana Jason Bourne, en los Estados Unidos; para Mexico esta programado su estreno el 26 de agosto.

Matt Damon, el agente secreto tiene el idéntico rol al de las anteriores películas de la serie.

Corre, corre y corre, agitado, violento, triunfador, atractivo para el público como lo demuestra la taquilla, impredecible e impronosticable, sorpresivo en acciones y decisiones, y con una fortaleza física y mental que le permiten de un solo golpe derribar a su rival al inicio del film en una pelea en Atenas.

Jason Bourne ofrece maravillosas panorámicas aéreas de Atenas, Roma, Washington, Berlín, Londres, Islandia, Las Vegas que le llevan en un imaginario viaje por los Continentes.

Tambien, la belleza y excelente actuación de la sueca Alicia Vikander en un papel totalmente diferente al de “La Chica Danesa” que le valió un Oscar.

Ejecutiva de la Agencia de Investigación a la maravilla cubre las demandas de suspenso, traición, y violencia que su papel reclama; Tommy Lee Jones es punto y aparte.

Merced al maquilaje, hacen resaltar mas aún su edad en el rostro, aunque fisicamente tiene fuerza y movilidad de joven, agilidad mental y perversidad indispensables en la vida real o la ficción para quien ocupa esa silla.

Muere casi al final de manera inesperada y lo mata quien el espectador menos imagina.

Muerte inesperada, había sido ya la de Julia Siles, en el papel de Nancy Parsons, la inseparable colaboradora de Bourne; Siles está esplendida en su breve actuación.

Ni que decir del perverso Vincent Casel, enemigo acérrimo de Bourne a quien debe eliminar por considerar traicionó la causa a la que sirven una vez que recordó su identidad.

El desenlace: en Las Vegas.

Una persecución desde el Hotel Aria hasta donde estaba el semidestruido Riviera hace alarde de efectos especiales, realidad, ficción y escenas virtuales.

Por cierto, la primer implosión en el Riviera fue en la Torre Monaco y la final será en la Torre Monte Carlo.

La ciudad de Las Vegas compró el legendario hotel, asociado a la mafia de Hollywood, para destruirlo y ampliar en sus terrenos el Centro de Convenciones; pagó 190 millones de dólares entre propiedad y gastos especiales.

Jason Bourne no ganará el Oscar, pero si le hará pasar dos horas de entretenimiento, entre espionaje, acción, ficción, efectos especiales y reflexionar en la pérdida de privacidad con algunos segmentos de una empresa (Deep Dream) que garantizaba la privacidad cibernética cuando todo estaba invadido.

Recordara a Bourne, a la Vikander, a Cassel según sus gustos y preferencias.

Pero no olvidará las tomas aéreas panorámicas de las ciudades estratégicamente seleccionadas para revivir a Bourne tras casi diez años de ausencia.

Deja un comentario