El Bronco… o como llegar a la decepción en 5 meses

Hace un año, meses mas, meses menos, Nuevo León vivía con pasión y al rojo vivo el proceso de selección de candidatos a Gobernador del Estado.
La Presidenta Municipal panista Margarita Arellanes parecía amarrada por su partido en tanto el PRI manejaba varias cartas.
Vino la sorpresa con la inesperada derrota de Margarita que obligó al PRI a cambiar de estrategia y postular una mujer, por aquello de la equidad de género. Decidir por Ivonne Álvarez.
De entre las sombras brilló un expresidente municipal de García, que ya había sido despreciado por el PRI y de su ronco pecho grito el “¡aqui stoy yo! Que por algo soy el mismito Bronco”.

Y Bronco fue.
Candidato, dicen, independiente, a lo que los mal pensados refutan: tranza. Arreglo con el PRI, partido al que iba renunciando.
Total, Jaime Rodríguez Cantú, el alias de El Bronco, ganó. Arrasó. Barrió. Y la esperanza, después de Rodrigo Medina, renació.
Fue todo un fenómeno que pronto recorrió el país y trascendió fronteras.
Todavía no tomaba posesión el 4 de octubre, cuando ya lo candidateaban para la Presidencia de la República para 2018.
Los mas conservadores y entendedores, veían con recelo y recomendaban cautela. Esperen a ver de que esta hecho, además de sus episodios de violencia física y verbal y de la temeridad que le son conocidos.
A ver como gobierna.
A cinco meses de tomar posesión, El Bonco ya unificó… ahora en contra a los neoloneses.
La bomba estalló por la masacre del penal de Topo Chico que costó la vida a medio centenar de seres humanos presos o no; delincuentes o no.
El pésimo manejo a la crisis y su ausencia de Monterrey en uno de sus recorridos proselitistas que empezó de inmediato una vez investido Gobernador, obligaron a un recuento y con mucho es mas lo malo que lo rescatable.
Cinco funcionarios se fueron. Tendrá que reestructurar o inventar un Gobierno. La corrupción está a flor de piel con el cobijagate como ejemplo. Agrede a los medios televisivos Televisa, Multimedios y Azteca y pretende endosarles culpas y la máscara de populista y demagogo pronto salieron para etiquetarlo como manipulador.
En Nuevo Leon acabó el romance.
A nivel nacional acabó su ilusión.

Ahora, Nuevo León le exige, como sabe hacerlo y, a decir verdad, no creemos que con frases hechizas, maldiciones, amenazas y populismo vaya a poder con el Estado.
Lo mas fácil es ser candidato y sobre todo de oposición o por la libre. Con criticar basta. Con decir “no” a todo esté bien. La multitud se alborota. Con prometer, es suficiente; al fin prometer no empobrece.
Lo difícil es gobernar.
Y es muy distinta la talla de candidato que la estatura de buen gobernante.
Nota. Mención aparte merece el reciente affaire del Procurador General de Justicia de Nuevo León, Lic. Roberto Flores, del que hablaremos próximamente.

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