Meade todólogo: divididas lealtades y presidenciable

José Antonio Meade, es el perfecto ejemplo de los políticos multiusos que tanto daño han hecho al país.
En poco mas de siete años y dos Presidentes, ha ocupado cinco Secretarías de Estado. Dos con Felipe Calderón del PAN y las restantes con el priísta Peña Nieto.
Abrió Secretarías con la de Energía de la que pasó a Hacienda y Crédito Público en la etapa final del calderonismo.
Con Peña, debutó como Secretario de Relaciones Exteriores, siguió en la de Desarrollo y ahora regresa a Hacienda.
Debe ser tremendamente capaz y muy pero muy hábil, además de tener muy en alto su autoestima como para aceptar responsabilidades tan diferentes, y tener la seguridad de que lo va a hacer bien. Su último trapecio pinta de cuerpo entero al que lo nombró y al que recibe la encomienda.
Justo un día antes de presentar la Cuenta Pública lo designaron Secretario de Hacienda. Es decir, no midió mano en la elaboración de presupuestos que ejercerá y empiezan por un recorte brutal de casi 300 mil millones de pesos.
Meade debió pedir tiempo para revisar y conocer la magnitud de la encomienda y gravedad de la situación.
Pero no: emocionado a rendir protesta con el ingrediente de que también se fueron varios de los colaboradores mas cercanos del cesado Luis Videgaray.
La justificación, sabemos, es la institucionalidad. Pero ir a ciegas es tanto como ser ignorante del tema.
En el argot político pueden justificar con que están placeando a Meade para ser el candidato ideal, independiente, a la Presidencia de la Republica.
Ni es panista ni es priísta pero ambos gobiernos lo han arropado.
No extraña que en este sexenio de las aberrantes y descabelladas decisiones, su candidatura presidencial fuera el colofón.
Estrictamente hablando, el sí sería independiente en cuanto a militancia se refiere, aunque sus lealtades sean divididas.
Fragmentos pintado de salud, fragmentos de tricolor, pero lo importante: dentro del presupuesto y en los mejores asientos.

Deja un comentario